Cada invierno,
miles de grullas procedentes de otros países
europeos, llegan a Extremadura tras un largo viaje y sus sonoros
trompeteos, pueden oírse en dehesas, campos de cereal, regadíos
y otras zonas húmedas.
Al caer la tarde, las orillas de los embalses se convierten en el escenario de todo un espectáculo, cuando miles de grullas y gansos retornan de sus áreas de alimentación en las dehesas para pasar la noche a orillas de los embalses, charcas o arrozales. A lo largo de la ruta, se visitan zonas de dehesas, donde podremos observar bandadas de grullas, de cientos de grullas alimentándose de bellotas, así como otras aves como milanos reales, elanios comunes, aguiluchos pálidos y laguneros..., más tarde, cerca de algún dormidero, podremos disfrutar con la observación de grandes bandadas de patos de diversas especies, gaviotas, cormoranes o garzas, hasta que con las últimas luces se produzca la ruidosa llegada de las grullas y ánsares, llegando a formar concentraciones de varios miles de individuos. Fecha
recomendada: De Noviembre a mediados de Febrero.
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